Fabián es un muchacho de no más de veintitantos años, que lleva una vida entre los sabores y sinsabores del amor, tratando y en el intento de encontrar a la mujer de su vida, en su inexperiencia con las mujeres le toca pasar por muchas aventuras, algunas divertidas, unas trágicas y otras tristes, donde literalmente juegan al ping pong con su corazón. Una divertida novela juvenil, basada en las experiencias de Fabián, que también son las mismas que le suelen suceder a muchos jóvenes de su edad. La mayoría de ellas se encuentran tatuadas en este libro, en la que él nos cuenta su vida con ellas, con las mujeres que perdió por ser un mujeriego. A algunas de ellas, les escribe cartas creyendo poder recuperarlas de alguna forma, las mismas, que por supuesto, no tienen respuesta.
Mostrando entradas con la etiqueta Aventura bajo la cama...el placer interrumpido. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Aventura bajo la cama...el placer interrumpido. Mostrar todas las entradas

Aventura bajo la cama...el placer interrumpido



Últimamente los domingos se volvieron muy entretenidos para mi, porque siempre me sucede algo curioso e inusual. Éste último domingo por la tarde me encontraba muy aburrido y un tanto estresado por el trabajo de toda la semana, tenía muchas ganas de salir a algún lado para distraerme y despejar la mente, para empezar la semana ya más renovado, con nuevos aires. Por la tarde estuve navegando por internet y chateando, hasta que en los parlantes sonó el típico y ya famoso “tukutín”, era mi gran amiga Nicole, la misma de tantas noches de aventura, después de mucho tiempo me vuelvo a comunicar con ella, en la actualidad Nicole es administradora de una de las sedes de una conocida pizzería aquí en Lima, por cuestión de trabajo nos alejamos por un tiempo muy prolongado, ella ahora solo tiene un día libre cada dos semanas y se lo dedica entero a su enamorado, nosotros nunca fuimos eso…enamorados, si bien es cierto que nos atraemos y gustamos tanto como hombre-mujer y como buenos amigos, pero nunca se me ocurrió pedirle que fuera mi enamorada. La conozco desde hace 5 años cuando ella trabajaba de anfitriona en una discoteca a la que yo gozaba frecuentar tanto por la buena música como también por la belleza de sus mujeres.
Follow us on Twitter! Follow us on Twitter!
Replace this text with your message